
Amueblar la sala es uno de los mayores retos cuando estamos decorando nuestra casa, ya que es un espacio que debe ser muy vistoso y bien decorado, pero al mismo tiempo cómodo y relajante. Ahora te mostraremos cómo no es tan difícil lograr esta dualidad.
Antes de decorar tu sala analiza todos los factores que ya existen, que son inamovibles y van a influir en ella como son: los otros espacios con los que se relaciona visualmente, el diseño y color de los pisos, el tamaño y la forma en que abren las ventanas, la cantidad de luz natural de la que goza, y por supuesto, las medidas con las que cuenta.
Cuando se trata de un área de generosas dimensiones se pueden incluir varios tipos de muebles y de tamaños voluminosos.
Atrévete a hacer combinaciones en los materiales. Un sofá completamente tapizado puede armonizar muy bien con silletas de mimbre, madera y otro material si usas las telas o los cojines como vínculo entre los muebles.
Antes de escoger los colores de los tapices analiza lo siguiente: ¿de qué tono(s) son las paredes?, ¿las puedo cambiar?, ¿qué tanta luz recibe?, ¿es amplia? Entonces, si los muros son muy claros, porque así manejarás el concepto en toda la casa y deseas un ambiente diáfano, puedes elegir telas de tonos claros también y darle un poco de color con los adornos, con una pintura de otra tonalidad en la pared más grande o con la colocación de plantas.















