Cuando existen pocos metros designados a la cocina, se debe planear cada cm2 de ésta a conciencia y con precisión para aprovechar el espacio y utilizar los materiales adecuados para su perfecta limpieza y aspecto.

El primer consejo que te damos es, permite que se una a algún otro espacio, que la barra sea la que le de cierta privacidad, pero que puedas tener amplitud visual y la mayor cantidad de luz natural proveniente de los espacios continuos.

La cubierta de la meseta.  Crea el area de trabajo suficiente para la preparación de tus alimentos, la barra debe ser de una superficie lisa como granito y dekton que son materiales colocados en placa y resistentes al calor y rayones, en granito puedes encontrar una amplia variedad, el dekton te ofrece colores lisos y otros con aspecto de mármol, pero es un material 100% confiable para este espacio.  También existen otros recubrimientos de gran formato, para evitar las juntas, en Interceramic puedes mirar muchísimas opciones de su nuevo catálogo.  Aprovechando que es una cocina de pocos metros, puedes invertir un poquito más en la calidad esta cubierta.

 

Las estanterías. Aprovecha la pared más larga que tengas en el espacio al máximo. Rompe con el formato de la meseta y gavetas arriba y abajo, para crear una estantería que además te ayude a tener todos los enceres ocultos y la cocina en orden.

Diseño. Siempre piensa en el proceso de tus alimentos, para que hagas todo dando el mínimo de pasos posible: sacar las cosas del refrigerador, asentarlas en una meseta, lavar las cosas, cortar o preparar para colocar en la estufa. Ese orden te da la pauta para que organices estos 3 principales elementos: refrigerador, tarja, estufa.

La campana es importante en un espacio de pocos metros para evitar que se sature de los fuertes olores de la comida. Elige la campana según el diseño de la cocina.

En un espacio alargado, es recomendable colocar la tarja o la estufa en la meseta de enfrente para que se forme el triángulo de trabajo, sino tendrás que caminar de un extremo a otro de la cocina cada vez. Repasa mentalmente tu actividad diaria en la cocina, por ejemplo, si eres una persona que toma cafe todos los días, pues destina un espacio para esto y cerca de aquí, las tazas, el azúcar, etc. Que puedas pararte frente a este y prepararlo todo sin que tengas que estar buscando cada cosa por diferentes lados de la cocina y perdiendo tiempo… pues seguro esto es por la mañana y tienes pocos minutos para llegar al trabajo.

 

Los colores de los materiales que elijas también escógelos de acuerdo a las intenciones espaciales que deseas: si lo que buscas es sensación de amplitud, escoge blanco o lo más claros posible o bien negro. Si deseas una integración al resto de los espacios, básate en los colores que existen para combinarlos.  Un alegre contraste, se crea cuando la cocina está ubicada en una zona muy visible y quieres que ésta sea la protagonista del hogar…lo que tu eres, se refleja en este espacio.

 

 

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